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Patrones para los meses de invierno
Publicado el 26.11.2009 - Autor: Joan Arnal
El periodo de invierno es uno de los grandes desconocidos en pesca de esta especie. La mayoría de aficionados simplemente lo ignora, pues son muy pocos los que se atreven a mojar sus líneas durante estos días fríos del año y existe una creencia popular en nuestro país de que el Bass es un pez que no pica en esta época y permanece en una especie de letargo o hibernación en las profundidades.
Lo cierto es que esta creencia dista mucho de la realidad, y en estos meses se puede disfrutar también del bass, desde luego mucho más que en otros momentos del año como el periodo posterior a la puesta o el “apagón” de otoño, ambos en mitad de la temporada “oficial”.
Por su puesto pensar en perseguir peces con humedad y bajas temperaturas a veces es imposible, cuando algo tan sencillo como sostener la caña con las manos y permanecer quietos, se vuelve insoportable. Ante estas condiciones es mejor olvidarse y buscar otro pasatiempo que ocurra mucho más cerca de una crepitante hoguera o una estufa y una buena compañía. Pero, cuando el tiempo no “aprieta” tanto, allí fuera, preparar vuestras cañas y señuelos puesto que el Bass estará esperando.
En invierno la Perca Negra desarrolla dos patrones clásicos. Uno cerca de la superficie y otro en aguas profundas. Esto no quiere decir que todos los peces se posicionen así, ni mucho menos, pero sí que estas, pueden ser las dos aproximaciones más prácticas con las que buscar resultados, dependiendo de cual sea la que se adapte mejor a vuestro estilo de pesca.
La primera de ellas es el flipping y el pitching en aguas someras.
Aunque os parezca increíble, muchos basses, y de muy buen tamaño se desplazan en invierno hasta cazaderos a tan sólo pocos centímetros de la superficie. Estos peces se posicionan en lugares resguardados del viento, con aguas algo tomadas o turbias y que les proporcionen calor en las horas centrales del día. Un ejemplo sería un puñado de ramas tupidas cerca de la orilla, o de vegetación seca en alguna zona resguardada como el interior de una recula. Ambas captaran calor del astro rey y transmitirán parte de ese calor al agua que este debajo. Otro, en suspensión entre las ramas de un árbol de gran tamaño.
Pensad que una variación de temperatura de tan sólo medio grado puede provocar que un Bass se desplace hasta allí y encuentre en ese lugar un puesto más agradable que en las profundidades y –desde luego- con mejores perspectivas para la caza.
Los ejemplares que encontremos habitualmente querrán comer y si realizamos una buena presentación de nuestros cebos, podemos hacerlos picar, es cuestión sólo de saber como.
Los especialistas recomiendan el uso de imitaciones de cangrejos para esta época, en tonos oscuros como el black and red o todos aquellos que simulen a estos crustáceos pero que sean bien visibles bajo el agua. En cuanto al equipo –y al contrario de la creencia popular- no es necesario que reduzcáis el tamaño de vuestras imitaciones a no ser que los peces se encuentren realmente apáticos. Un buen bocado será igual de atractivo para el Bass en esta época que en cualquier otra.
Mi elección para estos días es una imitación de cangrejo azul o negra tipo Skiter Grub, montada en una cabeza de Jig con un anti hierbas duro, y con todos los “extras” del equipo de Flipping.
Habitualmente aumento mucho la resistencia de mis líneas puesto que toda la acción que deseo desarrollar en este periodo ocurre dentro de los apostaderos más inaccesibles. Por ese motivo y ya que no deseo lanzar “fuera”, mi línea es lo más parecido a una “cuerda de piano” que utilizo a lo largo de toda la temporada. ( 25 Lb 0 30 Lb)
Las picadas son tímidas. Un suave “toc” en la línea os indicará que el Bass a tomado el engaño, pero a menudo este pasa desapercibido
Afortunadamente el Bass en estos días no suele soltar el bocado que ha atrapado, pues la comida no es abundante precisamente y acostumbra a mantenerlo en sus fauces y quedarse unos segundos quieto. Esperar entonces, no tengáis demasiada prisa en clavar hasta que estéis seguros que lo que notáis es un pez y no una pequeña rama que se balancea. Una vez lo tengáis claro, clavad a placer.
El segundo patrón de invierno es muy distinto. Sucede en aguas profundas y es una técnica algo más compleja. Requiere un buen uso de la sonda y localización de bancos de minítalla u otro tipo de peces que puedan alimentar al bass durante estos días.
La mayoría de pescadores en nuestro país no tenemos aun ese conocimiento del sonar y casi siempre lo llevamos en nuestras embarcaciones casi por decoración, dándonos tan sólo de vez en cuando alguna pista sobre la composición del fondo o profundidad, pero sin ser nunca definitivo a la hora de encontrar a los peces. A pesar de esto último, si lográis localizar una zona con estas características, con una profundidad media de 10 metros o (30 pies) cobertura, comida y resguardada del viento, es muy posible que logréis capturar buenos ejemplares regularmente.
El sistema Carolina es realmente útil entonces, pues es popularmente conocido como la forma más “rápida de pescar lento” que existe, batiendo mucha agua de forma eficaz. El popular Texas, empleando una imitación de cangrejo también puede ser bueno, pero quizás no sea tan rápido como el primero en el momento de encontrar puntos “calientes”.
Por último, es también aconsejable hacer pruebas con la Spinnerbait. A pesar de que este señuelo está considerado dentro de la gama de cebos “rápidos”, es un increíble cazador de Bass en aguas frías. Darle también alguna oportunidad si todo lo demás falla.
En cualquier caso, probar estas tres técnicas el próximo invierno y prepararos….
puesto que algunos de los mayores Big Bass del año estarán a punto para sorprenderos.